SANTORINI: CINCO MOTIVOS POR LOS QUE UN DÍA TIENES QUE IR

SANTORINI: CINCO MOTIVOS POR LOS QUE UN DÍA TIENES QUE IR

(A Astrid, quien me hizo conocer esta isla…)

  • FOTOGRÁFICAMENTE es, junto a Nueva York, la zona más honesta del mundo. No engaña ni cambia. Como la ves en los catálogos, en las postales y en las revistas, así se da en la realidad. No habrá trucos fotográficos ni de retoque en cada foto que veas de Santorini, desde sus iglesias azules hasta sus callejones blancos, desde sus terrazas que besan el mar hasta sus negocios que salpican de colores, desde la gente elegante hasta las carreteras polvorientas, porque esa isla griega es así y hasta más hermosa en vivo…
  • EL ATARDECER. Muchos asocian Santorini a sus playas y paseos en yates de lujo, pero es un error. La verdadera fuerza de la isla es no hacer nada por las tardes y sentarse en uno de los tantos bares, en una de las terrazas de los interminables hoteles, y contemplar el gigantesco cráter que dibuja casi un golfo en el Mar Egeo. Y aunque los atardeceres de Islandia o el Pacífico mexicano son más intensos, aquí los griegos, con sus bares, sus albercas, sus bancas que dan siempre al mar, es como si hubieran construido un Foro Griego para gozar y solo gozar de ese espectáculo. Un mar bello y nostálgico como pocos. Sentarse con una cerveza o una copa de vino y acompañar los últimos rayos de sol, es casi como jugar con la historia o con los dioses. Es amar fuerte a quién esté a tu lado…
  • MUNDANO / RELIGIOSA. La isla de Santorini está llena de pueblitos. Y cada pueblito está lleno de iglesias (azules, blancas, limpias y perfectas). Mucha gente llega bajo el fervor de la historia, pero otros se dejan contagiar por la religiosidad de las tantas bodas que se hacen allí (los que se casan en las terrazas, es como si hicieran un juramento al Mar Egeo). La gente que reza en esas iglesias centenarias, se mezcla con la gente que llega buscando las discotecas, los hoteles de lujo, la sensualidad griega. Y sin que choquen, los dos grupos se juntan y separan por las callejuelas de Oia y Pyrgos, los dos pueblitos más importantes de la isla…
  • LA GENTE. Cuando regresarán a sus ciudades y casas, les quedará el recuerdo de la gente. Los griegos no sonríen: los griegos son sonrisa. Y lo hacen por cualquier cosa. Ellos te abrazan cuando te dan información, ellos te adoptan cuando te invitan a una fiesta, ellos te cuidan cuando te dan indicaciones de las carreteras. Es como si tuvieran el corazón en sus manos y siempre listo para dártelo con cariño…
  • EL LUJO BLANCO. Si buscas un lujo desenfrenado, Santorini no te desilusionará: los hoteles, bares, restaurante y negocios de lujo son tantos que prácticamente tapizan las calles de Oia, Pyrgos y de Megalochori. Pero aún si no estás en un hotel de lujo, igual este te circundará pues los callejones, casas, negocios y bares, con su blanco limpio, puro y apabullante será un lujo elegante que te acompañará siempre…
Santorini, Grecia 2018

hay más cosas, pero mientras estas, merecen la pena. Metan Santorini como un objetivo en la vida. No se arrepentirán…



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